Declaración
de Hamburgo sobre la Educación de Adultos
Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura.
Quinta Conferencia Internacional sobre Educación
de Adultos (CONFINTEA V).
Hamburgo, 14-18 de julio de 1997.
- Nosotros, los participantes en la
Quinta Conferencia Internacional sobre Educación
de Adultos, reunidos en la ciudad Libre y Hanseática
de Hamburgo, reafirmamos que sólo un desarrollo
centrado en el ser humano y una sociedad de participación
basada en el pleno respeto de los derechos humanos puede
conducir a un desarrollo sostenible y equitativo. Para
que la humanidad pueda sobrevivir y hacer frente a los
desafíos del futuro es imprescindible la participación
consciente y efectiva de mujeres y hombres en todas las
esferas de la vida.
- La educación a lo largo de
toda la vida es por lo tanto más que un derecho:
es una de las claves del siglo XXI. Es a la vez consecuencia
de una ciudadanía activa y una condición
para la participación plena en la sociedad. Es
un concepto sumamente útil para fomentar el desarrollo
ecológicamente sostenible, para promover la democracia,
la justicia y la igualdad entre mujeres y hombres y el
desarrollo científico, económico y social,
así como para construir un mundo en el que los
conflictos violentos sean sustituidos por el diálogo
y una cultura de paz basada en la justicia. La educación
de adultos puede configurar la identidad y dar significado
a la vida. Aprender durante toda la vida significa replantear
los contenidos de la educación a fin de que reflejen
factores tales como la edad, la igualdad entre hombres
y mujeres, las discapacidades, el idioma, la cultura y
las disparidades económicas.
- Por educación de adultos
se entiende el conjunto de procesos de aprendizaje, formal
o no, gracias al cual las personas cuyo entorno social
considera adultos desarrollan sus capacidades, enriquecen
sus conocimientos y mejoran sus competencias técnicas
o profesionales o las reorientan a fin de atender sus
propias necesidades y las de la sociedad. La educación
de adultos comprende la educación formal y la permanente,
la educación no formal y toda la gama de oportunidades
de educación informal y ocasional existentes en
una sociedad educativa multicultural, en la que se reconocen
los enfoques teóricos y los basados en la práctica.
- Aunque los contenidos puedan variar
según el contexto económico, social, ambiental
y cultural, y según las necesidades de las personas
que componen la sociedad en la que se imparten, la educación
de adultos y la educación de niños y adolescentes
son elementos obligatorios de una nueva visión
de la educación según la cual el aprendizaje
se realiza realmente a lo largo de toda la vida. La perspectiva
de aprender durante toda la vida exige esa complementariedad
y continuidad. La contribución de la educación
de adultos y la educación permanente a la creación
de una ciudadanía consciente y tolerante, el desarrollo
económico y social, la promoción de la alfabetización,
la mitigación de la pobreza y la preservación
del medio ambiente puede ser considerable y, por consiguiente,
se debería capitalizar.
- Los objetivos de la educación
de los jóvenes y de los adultos, considerada como
un proceso que dura toda la vida, son desarrollar la autonomía
y el sentido de responsabilidad de las personas y las
comunidades, reforzar la capacidad de hacer frente a las
transformaciones de la economía, la cultura y la
sociedad en su conjunto, y promover la coexistencia, la
tolerancia y la participación consciente y creativa
de los ciudadanos en su comunidad; en una palabra, entregar
a la gente y a las comunidades el control de su destino
y de la sociedad para afrontar los desafíos del
futuro. Es esencial que los enfoques de la educación
de adultos estén basados en el patrimonio, la cultura,
los valores y las experiencias anteriores de las personas,
y que las distintas maneras de poner en práctica
estos enfoques faciliten y estimulen la activa participación
y expresión del educando.
- Esta Conferencia reconoce la diversidad
de sistemas políticos, económicos y sociales
y de estructuras gubernamentales entre los Estados Miembros.
En consonancia con esa diversidad y para asegurar el pleno
respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales,
la Conferencia reconoce que las circunstancias particulares
de cada Estado Miembro determinarán las medidas
que los gobiernos adopten para hacer realidad el espíritu
de nuestros objetivos.
- Los representantes de los gobiernos
y organizaciones reunidos en la quinta Conferencia Internacional
sobre Educación de Adultos hemos decidido explorar
el potencial y el futuro de la educación de adultos,
concebida en términos generales y dinámicos
en el marco de un aprendizaje a lo largo de toda la vida.
- En el presente decenio la educación
de adultos ha experimentado profundas transformaciones,
y se han desarrollado mucho su alcance y generalización.
En las sociedades del conocimiento que están apareciendo
en todo el mundo la educación de adultos y la educación
permanente se han convertido en un imperativo, tanto en
el seno de la comunidad como en el lugar de trabajo. Las
nuevas exigencias de la sociedad y el trabajo suscitan
expectativas que requieren que toda persona siga renovando
sus conocimientos y capacidades a lo largo de toda la
vida. En el centro de esta transformación está
la nueva función del Estado y la aparición,
en la sociedad civil, de relaciones de colaboración
más amplias, consagradas a la educación
de adultos. El Estado sigue siendo indispensable para
garantizar el derecho a la educación, en particular
de los grupos más vulnerables de la sociedad, por
ejemplo las minorías y los pueblos indígenas,
y para facilitar un marco general. Dentro de las nuevas
formas de colaboración que se forjan entre los
sectores público, privado y comunitario esa función
está cambiando. En efecto, no se limita a prestar
servicios de educación de adultos, sino que además
asesora, financia, supervisa y evalúa. Los gobiernos
y los copartícipes sociales deberán adoptar
las medidas que hagan falta para facilitar a las personas
la expresión de sus necesidades y aspiraciones
en materia de educación y para que tengan, durante
toda la vida, acceso a oportunidades de recibirla. Dentro
de los gobiernos la educación de adultos no se
ha de reservar a los ministerios de educación,
sino que todos los demás ministerios toman parte
en su promoción; la cooperación interministerial
es esencial. Esta tarea también concierne a empleadores,
sindicatos y organizaciones no gubernamentales y comunitarias,
así como a agrupaciones de pueblos indígenas
y de mujeres, que tienen la responsabilidad de interactuar
y de crear posibilidades de educación permanente
para todas las personas adultas, procurando que esta educación
sea reconocida y certificada.
- La educación básica
para todos supone que todas las personas, cualquiera sea
su edad, tengan una oportunidad, individual y colectivamente,
de realizar su potencial. No es sólo un derecho,
sino también un deber y una responsabilidad para
con los demás y con la sociedad en su conjunto.
Es indispensable que junto al reconocimiento del derecho
a la educación a lo largo de toda la vida se adopten
medidas para crear las condiciones que propicien el ejercicio
de este derecho. Ni los gobiernos, las organizaciones
o las instituciones podrán solventar solos los
problemas del siglo XXI; también se precisan la
energía, la imaginación y el talento de
las personas y su participación plena, libre y
dinámica en todos los aspectos de la vida. La educación
de los jóvenes y los adultos es el medio para incrementar
de manera significativa la creatividad y la productividad
en su sentido más lato, las que a su vez son indispensables
para resolver los difíciles e intrincados problemas
de un mundo asediado por la aceleración de los
cambios y por la complejidad y riesgos crecientes.
- El nuevo concepto de educación
de jóvenes y adultos pone en tela de juicio las
prácticas actuales ya que exige una interconexión
eficaz dentro de los sistemas formal y no formal, así
como innovaciones y una mayor creatividad y flexibilidad.
Se debería hacer frente a estas dificultades mediante
nuevos enfoques de la educación de adultos enmarcados
en el concepto de educación a lo largo de toda
la vida. La meta última debería ser la creación
de una sociedad educativa.
- Alfabetización de adultos.
La alfabetización, concebida en términos
generales como los conocimientos y capacidades básicas
que necesitan todas las personas en un mundo que vive
una rápida evolución, es un derecho humano
fundamental. En toda sociedad es necesaria, por sí
misma y como fundamento de los demás conocimientos
que la vida diaria requiere. Hay millones de personas,
en su mayoría mujeres, que no tienen la oportunidad
de aprender o que carecen de las capacidades suficientes
para hacer valer su derecho. Es preciso prepararlas para
que lo hagan, lo que a menudo supone la creación
de condiciones previas para el aprendizaje mediante la
concienciación y la autonomía. La alfabetización
es, además, un catalizador de la participación
en las actividades sociales, culturales, políticas
y económicas, así como para aprender durante
toda la vida. En consecuencia, nos comprometemos a garantizar
a todas las personas la posibilidad de adquirir y mantener
la capacidad de leer, escribir y calcular, y a crear en
todos los Estados Miembros un entorno alfabetizado que
apoye la cultura oral. La preocupación más
acuciante es facilitar oportunidades de aprendizaje a
todos, en particular los marginados y excluidos. La Conferencia
acoge con satisfacción la iniciativa de celebrar
a partir de 1998 un decenio de la alfabetización
en honor de Paulo Freire.
- El reconocimiento del derecho a
la educación y el derecho a aprender durante toda
la vida es más que nunca una necesidad; es el derecho
a leer y escribir, a indagar y analizar, a tener acceso
a determinados recursos, y a desarrollar y practicar capacidades
y competencias individuales y colectivas.
- Integración y autonomía
de la mujer. Las mujeres tienen derecho a la igualdad
de oportunidades; a su vez, la sociedad depende de su
contribución plena en todos los campos del trabajo
y todos los aspectos de la vida. Las políticas
de educación de jóvenes y adultos deberían
ser receptivas frente a las culturas locales y dar prioridad
a la extensión de las oportunidades educativas
para todas las mujeres, respetando su diversidad y eliminando
los prejuicios y estereotipos que limitan su acceso a
la educación de jóvenes y adultos y menoscaban
el provecho que podría derivar de ésta.
Se debe considerar inaceptable cualquier tentativa de
limitar el derecho de las mujeres a la alfabetización,
la educación y la capacitación, y adoptar
prácticas y medidas correctivas al respecto.
- Cultura de paz y educación
para la ciudadanía y la democracia. Una de las
mayores dificultades de nuestro tiempo es eliminar la
cultura de violencia y edificar una cultura de paz basada
en la justicia y la tolerancia en la que el diálogo
y la negociación sustituyan la violencia en los
hogares y la comunidad, dentro de una misma nación
y entre los distintos países.
- Diversidad e igualdad. La educación
de adultos deberá reflejar la riqueza de la diversidad
cultural y respetar el saber tradicional y autóctono
y los correspondientes sistemas de aprendizaje; se debe
respetar y ejercer el derecho de aprender en la lengua
materna. Una de las tareas más difíciles
que ha de cumplir la educación de adultos es la
de preservar y documentar la sabiduría oral de
los grupos minoritarios, los pueblos indígenas
y los pueblos nómadas. A su vez, la educación
intercultural debe fomentar el aprendizaje entre y sobre
diferentes culturas en apoyo de la paz, los derechos humanos
y las libertades fundamentales, la democracia, la justicia,
la libertad, la coexistencia y la diversidad.
- Salud. La salud es un derecho humano
básico. Las inversiones en educación son
inversiones en salud. La educación a lo largo de
toda la vida puede contribuir considerablemente al fomento
de la salud y la prevención de las enfermedades.
La educación de adultos brinda importantes posibilidades
de proporcionar un acceso apropiado, equitativo y sostenible
al conocimiento sanitario.
- Medio ambiente sostenible. La educación
para un medio ambiente sostenible debe ser un proceso
que dure toda la vida y que permita aprender que los problemas
ecológicos existen en un contexto socioeconómico,
político y cultural. No se puede pensar en un futuro
sostenible sin abordar las relaciones entre los problemas
ambientales y los actuales paradigmas del desarrollo.
La educación de los adultos sobre el medio ambiente
puede cumplir una importante función en la sensibilización
y movilización de las comunidades y los decisores
con miras a una acción ambientalmente sostenible.
- Educación y cultura autóctonas.
Los pueblos indígenas y los pueblos nómadas
tienen derecho al acceso a todos los niveles y formas
de educación que imparte el Estado. Sin embargo,
no ha de negárseles el derecho a disfrutar de su
propia cultura o a utilizar sus propias lenguas. La educación
para los pueblos indígenas y los nómadas
debe ser lingüística y culturalmente adaptada
a sus necesidades y facilitar el acceso a niveles superiores
de educación y capacitación.
- Transformación de la economía.
La mundialización, los cambios de las pautas de
producción, el aumento del desempleo y las dificultades
para garantizar el sustento exigen políticas laborales
más activas y más inversiones a fin de desarrollar
las capacidades necesarias para que mujeres y hombres
puedan participar en el mercado del trabajo y en actividades
generadoras de ingresos.
- Acceso a la información.
La expansión de las nuevas tecnologías de
la información y la comunicación conlleva
nuevos peligros de exclusión social y laboral para
grupos de individuos y aun para empresas incapaces de
adaptarse a este contexto. Por lo tanto, una de las funciones
de la educación de adultos en el futuro debe consistir
en limitar estos peligros de exclusión, de modo
que la sociedad de la información no pierda de
vista la dimensión humana.
- Las personas de edad. En la actualidad
hay en el mundo más personas de edad por habitante
que nunca antes, y la proporción sigue en aumento.
Estos adultos de edad pueden contribuir mucho al desarrollo
de la sociedad. Por lo tanto, es importante que tengan
la posibilidad de aprender en igualdad de condiciones
y de maneras apropiadas. Sus capacidades y competencias
deben ser reconocidas, valoradas y utilizadas.
- De acuerdo con la Declaración
de Salamanca, se debe promover la integración y
el acceso para las personas afectadas por minusvalías.
Estas personas tienen derecho a disfrutar de posibilidades
equitativas de aprendizaje que reconozcan y respondan
a sus necesidades y metas de educación, y en las
cuales se responda a sus necesidades especiales de aprendizaje
con técnicas pedagógicas adecuadas.
- Debemos actuar con la mayor diligencia
para incrementar y garantizar las inversiones nacionales
e internacionales para la educación de los jóvenes
y los adultos, así como el compromiso de los recursos
privados y comunitarios al respecto. El Plan de Acción
que hemos aprobado en la presente reunión tiene
por objeto alcanzar este fin.
- Instamos a la UNESCO a que, como
organismo de avanzada del sistema de las Naciones Unidas
en el campo de la educación, sea el paladín
de la educación de adultos como parte integrante
de un sistema de aprendizaje durante toda la vida, y a
que movilice el apoyo de todos los interlocutores, en
particular los del sistema de las Naciones Unidas, para
que den prioridad a la ejecución del Plan de Acción,
y faciliten los servicios necesarios para consolidar la
coordinación y la cooperación internacional.
- Pedimos a la UNESCO que aliente
a los Estados Miembros a adoptar políticas y legislaciones
que favorezcan a las personas discapacitadas y les permitan
incorporarse a los programas de educación, y que
sean sensibles a las diferencias culturales, económicas,
lingüísticas y entre hombres y mujeres.
- Declaramos solemnemente que todas
las partes seguirán atentamente la aplicación
de los principios enunciados en la presente Declaración
y en el Plan de Acción, distinguiendo claramente
sus respectivas responsabilidades y complementándose
y cooperando entre sí. Estamos decididos a asegurar
que la educación a lo largo de toda la vida se
convierta en una realidad más significativa a comienzos
del siglo XXI. Con este fin nos comprometemos a promover
la cultura del aprendizaje mediante el movimiento "una
hora diaria para aprender" y la celebración
de la semana de las Naciones Unidas para la educación
de adultos.
- Nosotros, reunidos en Hamburgo y convencidos de que la educación de adultos es una necesidad, nos comprometemos a que todos los adultos tengan la oportunidad de aprender durante toda la vida. Con ese fin constituiremos vastas alianzas para obtener y compartir recursos de modo que la educación de adultos sea una alegría, un instrumento, un derecho y una responsabilidad compartida.
